Templos de Chiang Mai: el alma espiritual del norte de Tailandia
Descubre los templos budistas más sagrados de Chiang Mai: Doi Suthep, Wat Chedi Luang, Wat Phra Singh. Historia del reino Lanna, etiqueta y guía práctica.

Hay ciudades que se visitan por sus playas, otras por su gastronomía, y luego está Chiang Mai, una ciudad que se visita por sus templos. Más de 300 wats salpican el paisaje de esta antigua capital del reino Lanna, en el norte de Tailandia, convirtiendo cada esquina en una postal dorada donde conviven monjes con túnicas azafrán, turistas boquiabiertos y vecinos que depositan ofrendas florales antes de ir a trabajar. Pero Chiang Mai no es solo una colección de templos bonitos para Instagram. Es un lugar donde el budismo Theravada sigue siendo el eje de la vida cotidiana, donde los jóvenes todavía se ordenan monjes temporalmente como rito de paso, y donde las campanas de los templos marcan el ritmo de los días desde el siglo XIII. Para entender Chiang Mai hay que entender sus templos, y para eso hay que conocer la historia del reino que los construyó.
El reino Lanna: mil templos para un millón de campos de arroz
El nombre Lanna significa literalmente «un millón de campos de arroz», y ese era precisamente el sueño del rey Mengrai cuando fundó Chiang Mai el 12 de abril de 1296. Mengrai no actuó solo: según la tradición, consultó con el rey Ramkhamhaeng de Sukhothai y el soberano de Phayao para diseñar la nueva capital, un episodio que hoy se conmemora en el Monumento a los Tres Reyes, en el corazón del casco antiguo. Mengrai eligió el emplazamiento por su valle fértil, regado por el río Ping, protegido por montañas y con un clima más fresco que las llanuras centrales de Siam. Pero su ambición iba más allá de la agricultura: quiso que el budismo Theravada fuera el pilar del estado, y eso significaba construir templos. Muchos templos.
El reino Lanna floreció durante más de dos siglos como centro independiente de cultura, arte y religión budista. Sus artesanos desarrollaron un estilo arquitectónico propio: tejados de múltiples niveles que se inclinan casi hasta el suelo, nagas (serpientes míticas) custodian las escalinatas, y elaborados relieves en madera y estuco dorado. Ese estilo sobrevive intacto en los templos de Chiang Mai, un museo vivo de la civilización Lanna. El reino mantuvo su independencia hasta la conquista birmana de 1558. Chiang Mai pasó más de doscientos años bajo dominio birmano antes de ser liberada en 1774 por el rey Taksin e incorporada al reino de Siam. Esa historia turbulenta explica por qué algunos templos muestran influencias birmanas junto al estilo Lanna original.
Wat Phra That Doi Suthep: la montaña sagrada
Si solo pudieras visitar un templo en Chiang Mai, tendría que ser este. Encaramado a 1073 metros de altitud en la ladera del Doi Suthep —una montaña de 1676 metros que domina la ciudad—, Wat Phra That Doi Suthep es el templo más sagrado del norte de Tailandia. Su historia comienza con una leyenda que todo tailandés conoce: en 1383, un monje llamado Sumana trajo desde Sukhothai una reliquia del hombro de Buda. La reliquia se dividió milagrosamente en dos. Una mitad fue consagrada en Wat Suan Dok, en las afueras de la ciudad. La otra fue colocada sobre el lomo de un elefante blanco, al que dejaron vagar libremente por la selva. El elefante subió la montaña, barritó tres veces y se desplomó. El rey Kue Na interpretó esto como una señal divina y ordenó construir un templo en ese lugar exacto.

Para llegar al templo hay que subir 306 escalones flanqueados por dos impresionantes nagas de siete cabezas, una escalinata que se ha convertido en uno de los iconos visuales de Chiang Mai. También hay un funicular para quienes prefieran ahorrarse la subida. Arriba espera un chedi dorado de 24 metros de altura, cubierto con pan de oro, que reluce con intensidad bajo el sol tropical. En los días claros, la terraza ofrece vistas panorámicas del valle de Chiang Mai, con la cuadrícula del casco antiguo visible a lo lejos. El mejor momento para visitar es temprano por la mañana, antes de las 9:00, cuando la luz es suave, la bruma se levanta del valle y aún no han llegado los grandes grupos organizados. La entrada cuesta 30 baht para extranjeros.
Wat Chedi Luang: la gran estupa que desafió al cielo
En el corazón del casco antiguo, Wat Chedi Luang alberga la estructura más imponente de todo Chiang Mai, aunque solo sea la mitad de lo que fue. La construcción del gran chedi comenzó en 1391, cuando el rey Saenmueangma quiso crear un monumento para albergar las cenizas de su padre. La obra avanzó lentamente —problemas estructurales retrasaron la construcción durante décadas— hasta que finalmente fue completada a mediados del siglo XV bajo el reinado del rey Tilokaraj. El resultado era colosal: una estupa de 82 metros de altura con una base de 54 metros de diámetro, el edificio más alto de todo el reino Lanna.
En 1468, el Buda Esmeralda —la imagen más venerada del sudeste asiático, hoy en el Gran Palacio de Bangkok— fue instalada en un nicho del lado este del chedi. Pero en 1545, un terremoto devastador derribó los 30 metros superiores, destruyendo también varios elefantes de piedra de la base. El Buda Esmeralda fue trasladado a Luang Prabang en 1551 y nunca regresó. Hoy, la estupa truncada se eleva unos 52 metros, y las autoridades han decidido mantenerla así porque nadie sabe cómo era el remate original. Las ruinas tienen una belleza melancólica: piedra oscurecida por los siglos, raíces de higueras abriéndose paso entre grietas, fragmentos de elefantes erosionados por el tiempo.

Wat Chedi Luang es también uno de los mejores lugares de Chiang Mai para participar en un Monk Chat, las sesiones informales de conversación con monjes budistas. El programa funciona a diario, generalmente de 9:00 a 18:00, y es completamente gratuito. Los monjes —muchos de ellos jóvenes estudiantes— practican su inglés mientras los visitantes aprenden sobre budismo, meditación y la vida monástica. No hay guion fijo: se puede hablar de filosofía, de fútbol o de la vida en general. Las conversaciones suelen durar entre 30 minutos y una hora, y dejan una impresión difícil de olvidar. La entrada al templo cuesta 40 baht.
Wat Phra Singh: la joya de la arquitectura Lanna
Si Wat Chedi Luang impresiona por su tamaño, Wat Phra Singh conquista por su elegancia. Situado al final de la calle Ratchadamnoen, la arteria principal del casco antiguo, este templo es considerado el mejor ejemplo de arquitectura Lanna clásica que existe. La construcción comenzó en 1345, cuando el quinto rey de la dinastía Mengrai, Phayu, decidió erigir un templo para albergar las cenizas de su padre, el rey Kham Fu. Originalmente se llamaba Wat Li Chiang Phra, pero en 1367, cuando la imagen del Buda Phra Singh fue trasladada aquí, el templo adoptó su nombre actual.
Según las crónicas, la estatua del Buda Phra Singh viajó desde el templo Mahabodhi en India, pasando por Sri Lanka, Nakhon Si Thammarat y Ayutthaya, antes de llegar a Chiang Mai. Es una imagen en estilo Lanna puro, con rasgos serenos y hombros anchos característicos de la escultura budista norteña. Está alojada en el Lai Kham Viharn, una capilla cuyas paredes interiores están cubiertas con murales del siglo XIX que representan escenas de la vida cotidiana Lanna y jatakas (relatos de las vidas anteriores de Buda), considerados algunos de los más refinados del arte tailandés.
El templo sufrió un largo periodo de abandono durante la dominación birmana, entre los siglos XVI y XVIII. En la década de 1920, el célebre monje Khruba Srivichai —una figura venerada en todo el norte de Tailandia— supervisó una restauración exhaustiva que le devolvió su esplendor. Hoy, Wat Phra Singh funciona como un templo activo donde cada día se celebran ceremonias y donde, durante el festival de Songkran en abril, la imagen del Buda Phra Singh es sacada en procesión por las calles de la ciudad para ser bañada con agua perfumada.
Wat Chiang Man: donde todo empezó
Es el templo más antiguo de Chiang Mai, fundado por el propio rey Mengrai en 1296, el mismo año en que estableció la ciudad. Según los registros históricos, Mengrai residió en este lugar —entonces conocido como Baan Chiang Man— mientras supervisaba la construcción de su nueva capital. Una estela de piedra hallada en el ubosot del templo, fechada en 1581, confirma que el 12 de abril de 1296 fue la fecha de fundación de Chiang Mai, convirtiendo a Wat Chiang Man en un documento histórico vivo.
Lo más llamativo del templo es el Chedi Chang Lom, el «chedi de los elefantes»: una estupa de base cuadrada cuyo segundo nivel presenta los bustos de 15 elefantes a tamaño real, esculpidos en ladrillo y estuco, que parecen emerger de la estructura sosteniendo su peso. El templo alberga dos imágenes de Buda extraordinarias: el Phra Sila, un bajorrelieve en mármol tallado en Sri Lanka hace más de mil años, y el diminuto Phra Sae Tang Khamani, un Buda de cristal de roca de apenas 10 centímetros creado, según la tradición, para el rey de Lopburi alrededor del año 200 d.C. Ambas son consideradas guardianas espirituales de la ciudad.
Wat Phan Tao: el templo de madera de teca
Justo al lado de Wat Chedi Luang, Wat Phan Tao es uno de los templos más fotogénicos de Chiang Mai y pasa sorprendentemente desapercibido para muchos turistas. Su nombre significa «templo de los mil hornos», una referencia a los talleres de fundición que existían aquí y que producían imágenes de Buda. La estrella del templo es su viharn, un salón de asamblea construido íntegramente en madera de teca: 21 metros de largo, 11 de ancho y 14 de alto, sostenido por 28 pilares de madera. Este edificio no siempre fue un templo: originalmente era un ho kham, un palacio real que sirvió como residencia de Mahotaraprathet, el quinto gobernante de Chiang Mai, entre 1846 y 1854. Fue trasladado a su ubicación actual en 1876.

Sobre la puerta principal hay un pavo real tallado en madera y decorado con cristales, símbolo de la nobleza del norte. En el interior, la imagen principal, Phra Chao Phan Tao, fue fundida en 1498. Todo el conjunto tiene un aire diferente al resto de templos de Chiang Mai: la madera oscura le da una calidez que contrasta con el dorado brillante de sus vecinos, y la atmósfera es notablemente más tranquila. La visita es gratuita.
Etiqueta en los templos: las reglas no escritas
Visitar templos en Tailandia no requiere ser budista, pero sí requiere respeto. Las normas son sencillas pero innegociables: hombros y rodillas cubiertos, zapatos fuera antes de entrar a cualquier edificio. No señales con los pies hacia una imagen de Buda ni hacia un monje, ya que en la cultura tailandesa los pies son la parte más impura del cuerpo. Las mujeres no deben tocar a los monjes ni entregarles objetos directamente. Las fotos están permitidas, pero sin flash y con sentido común. Si quieres hacer una ofrenda —flores de loto, incienso, velas—, hazla con las dos manos y una pequeña reverencia. Nadie espera perfección de un turista, pero el esfuerzo se nota y se aprecia.
Monk Chat: conversaciones que cambian perspectivas
Uno de los programas más singulares de Chiang Mai es el Monk Chat, disponible en varios templos pero especialmente popular en Wat Chedi Luang, Wat Suan Dok y Wat Umong. Monjes budistas —muchos de ellos estudiantes jóvenes— se sientan en mesas al aire libre e invitan a los visitantes a conversar. Para los monjes, es una oportunidad de practicar inglés; para los visitantes, una ventana directa a la vida monástica y la filosofía budista. No hay guion, no hay costo. Se puede hablar de meditación, del significado del sufrimiento, de la vida en un monasterio o de temas cotidianos. Los monjes hacen preguntas sobre la vida en otros países con una franqueza desarmante. Las sesiones duran entre 30 minutos y una hora, y muchos viajeros las describen como uno de los momentos más memorables de su viaje.
El mercado nocturno del domingo y la vida alrededor de los templos
Cada domingo, la calle Ratchadamnoen se transforma en el Sunday Walking Street, un mercado nocturno que arranca en la puerta de Tha Pae Gate y se extiende a lo largo de 1,1 kilómetros hasta las puertas de Wat Phra Singh. Desde las 16:00 hasta medianoche, la calle se llena de puestos de artesanía hecha a mano, comida callejera y músicos locales. Lo interesante es que el mercado se integra con los templos: Wat Phan Tao y Wat Chedi Luang quedan directamente en la ruta, y sus patios se llenan de puestos de comida y espectáculos tradicionales. Es la mejor manera de experimentar la relación íntima entre la vida religiosa y la vida cotidiana en Chiang Mai.
El Night Bazaar opera todas las noches en Chang Khlan Road, al este del casco antiguo. Es más turístico que el mercado dominical, pero sigue siendo un lugar animado para cenar khao soi —la sopa de curry con fideos emblemática de Chiang Mai— y comprar recuerdos. Cerca está Wat Sri Suphan, el «templo de plata», cuya capilla está recubierta con paneles de aluminio y plata trabajados por los artesanos del barrio de Wua Lai, una comunidad con siglos de tradición en metales preciosos.
Más allá de los templos principales
Chiang Mai tiene tantos templos que, más allá de los cinco grandes, merece la pena explorar algunos menos conocidos. Wat Umong, a las afueras de la ciudad, fue construido en el siglo XIV y es famoso por sus túneles subterráneos donde los monjes meditaban sin distracciones, rodeado de bosque y un lago apacible. Wat Suan Dok, fundado por el rey Kue Na en 1370 como un jardín de flores real, destaca por su conjunto de chedis blancos que albergan las cenizas de la familia real de Chiang Mai: al atardecer, con las montañas al fondo, el lugar tiene una belleza sobrecogedora.
Cuándo visitar y consejos prácticos
La mejor época es entre noviembre y febrero, con temperaturas agradables (15-30 grados) y lluvia escasa. Marzo y abril coinciden con Songkran, el año nuevo tailandés, que transforma la ciudad en una fiesta de agua. La mayoría de los templos del casco antiguo se pueden recorrer a pie, pero conviene distribuirlos en dos o tres días para evitar la saturación que los viajeros llaman temple fatigue. Una bicicleta es la forma más práctica de moverse por el centro, y para Doi Suthep lo más económico es compartir un songthaew (la camioneta roja típica de Chiang Mai) desde la base de la montaña.
Si estás planificando tu visita a Chiang Mai, nuestra guía de fin de semana en Chiang Mai incluye mapas detallados de los templos, horarios actualizados, rutas a pie optimizadas y recomendaciones de restaurantes cerca de cada wat para que no pierdas tiempo buscando.
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